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DR. CANEDO, PIONERO EN HEMODILISIS

Fecha Publicación: 2015-04-30
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Nació en el municipio de Punata donde cursó la primaria, posteriormente siguió sus estudios en el colegio Manuel Ascencio Villarroel, pero culminó su bachillerato en el colegio “Bolívar”.  Decidió seguir su formación bajo el juramento hipocrático en la Universidad Mayor de San Simón, graduándose en Medicina el año 1964. Posteriormente busco la  especialización en urología en Cali – Colombia.

Durante este periodo de especialización, surgió su interés por la hemodiálisis, paralelamente a los avances médicos que tenía Colombia en esa época con los riñones artificiales, según Canedo, fue una etapa de descubrimiento, “cuando estaba terminando la residencia,  se estaban iniciando los trasplantes de riñón, Colombia no había hecho nada todavía, y recién estaban haciendo hemodiálisis”, a partir de estos emprendimientos es que el hospital de Cali decide iniciar la construcción de un riñón artificial que fue bautizado con el nombre de “Gracic” en honor a dos pacientes que fueron sometidas a un  trasplante de riñón, Graciela y Cecilia.  Este artefacto captó la atención del Dr. Canedo quien antes de retornar a Bolivia, decidió traer a su ciudad natal la tecnología de un riñón artificial.

Para el Dr. Canedo el periodo de especialización en el exterior no fue fácil, los recursos eran limitados, y tuvo que recurrir a la beca Rockefeller para sortear sus gastos de alimentación y vivienda. , después de hacer su residencia médica en urología, recién pudo concretar su estadía en Cali por unos años más, junto a su esposa e hija. Es en este periodo que el Dr. Canedo se interioriza en los procedimientos de la hemodiálisis, ayudando a pacientes con insuficiencia renal aguda, más no crónica, puesto a que esta última afección requiere de trasplante directo de  riñón.

Una vez en Bolivia con su riñón artificial, GRACIC y con la suficiente preparación y experiencia acumulada  Canedo se anima a encarar los primeros procedimientos  de hemodiálisis. La primera experiencia se daría en La Paz donde  fue convocado para realizar la hemodiálisis por primera vez en Bolivia al De decano de Ciencias Básicas, en este caso el paciente sufría de problemas biliares, lo que determinó que el procedimiento no brinde resultados favorables.

Posteriormente  se presentó el primer caso de trasplante de riñón en Cochabamba, las pacientes fueron dos gemelas homocigotas, una de ellas en perfecto estado de salud y la otra presentaba insuficiencia renal crónica, por lo cual fue sometida al trasplante de riñón. Para su cuidado posoperatorio debía recibir tratamiento de hemodiálisis, pero este falló al décimo día causando así la muerte de la paciente. Ante este fracaso el Dr. Orlando, decidió especializarse en trasplantes de riñón en Riberon Prieto – Brasil, donde desarrolló trasplantes con resultados exitosos. Con el nuevo conocimiento adquirido, todo indicaba que Canedo estaba listo para realizar trasplantes exitosos en Bolivia, lamentablemente, según su interpretación celos profesionales y una política de rechazo a su iniciativa, pudo más y decidió dejar de lado su incursión en la nefrología y dedicarse exclusivamente a su especialidad en Urología.

Posterior a ello el Dr. Canedo participó como presidente de la Fundación Pro Hospital – Viedma y parte de la Unidad Gestora que logró construir el nuevo complejo Hospitalario.

Otro episodio sobresaliente en la carrera de este galeno, se presentó en 1971, durante el brote de la Fiebre Hemorrágica el Dr. Canedo trabajaba en el Hospital Elizabeth Seton y fue uno de los protagonistas en la atención de los pacientes afectados. La epidemia tuvo como resultado 3 decesos, generando alarma en la población y la declaratoria de cuarentena del centro hospitalario.

Canedo hizo de todo en su vida, incluso fue titular del equipo del pueblo “Aurora”, sin embargo su paso experimental por la hemodiálisis y los trasplantes de riñón en Bolivia  lo inscriben en los pasajes de la historia de la medicina, Actualmente el Dr. Canedo es Urólogo en ejercicio, continúa con su consultorio en la clínica san pedro, la cual también fundó. Es un galeno reconocido a nivel nacional por su destacada participación en los procesos de hemodiálisis y trasplantes de riñón, y como uno de los protagonistas en el episodio del brote de la Fiebre Hemorrágica en Bolivia.

Autor: Sara Romero Ali